Ancud: confirman la presencia de parásito intracelular que causa mortal tipo de tifus

Una reciente investigación publicada en la revista especializada New England Journal of Medicine ha alertado sobre la presencia de un tipo de tifus letal que se encontraría en los campos de la zona norte de Chiloé. La enfermedad, que es causante de decenas de miles de muertes al año en la región de Asia-Pacífico (Reuters asevera que al año mueren 140.000 personas), se creía que estaba limitada al denominado “triangulo Tsutsugamushi” que va desde Pakistán en el oeste, al lejano oriente de Rusia y la costa norte de Australia; sin embargo, académicos de la Universidad de Oxford, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad del Desarrollo indagaron sobre su presencia en la isla.

La enfermedad es causada por el parásito intracelular Orientia tsutsugamushi que se transmite a los humanos por los ácaros de la cosecha, y se propaga a través del líquido linfático. Los infectados pueden sufrir rápidamente síntomas como escalofríos, fiebre, fuerte dolor de cabeza, infección de la membrana mucosa de los ojos e hinchazón de los ganglios linfáticos. Sobre el tratamiento, éste existe en la red pública asistencial y se puede iniciar confirmada o no la enfermedad (presencia de sospechas): la existencia de pacientes confirmados son raros.

De acuerdo a lo que indica el artículo titulado “Endemic Scrub Typhus in South America” al que accedió La Opinión de Chiloé, la presencia de esta enfermedad no se había confirmado más allá de las fronteras del Asia-Pacífico, sin embargo, “en 2006, se detectaron dos casos independientes de infección con especies de Orientia en lugares inesperados; el primer caso condujo a la identificación de una nueva especie, O. Chuto, en el Oriente Medio, y el segundo caso se asoció con una especie de bacterias similares a Orientia en el sur de Chile”.

En la investigación se presentan tres casos de este tipo de tifus causados por O. tsutsugamushi en la Isla de Chiloé que fueron identificados en el Hospital de Ancud: una mujer de 38 años hospitalizada en enero de 2015, un hombre de 40 años internado en enero de 2016 y un hombre de 55 años ingresado al Hospital en febrero de 2016. Gracias a estos pacientes (todos recuperados), que provienen de sectores rurales ancuditanos y que jamás han viajado fuera del país, los académicos sugieren que la presencia de este patógeno en la isla “puede ser endémica en esta parte de Sudamérica, que se encuentra a 12.000 kilómetros del triángulo de tsutsugamushi”.

El estudio indica que “Chiloé tiene un clima oceánico, con inviernos fríos, húmedos, y veranos secos, templados; aunque el número de pacientes es aún demasiado pequeño como para sacar conclusiones con respecto a la estacionalidad, la aparición de todos los casos de tifus de los matorrales durante enero y febrero sugiere que el verano puede ser el principal período de actividad del vector aún no conocido”.  Los investigadores son cautos al señalar que se desconoce la distribución geográfica de este patógeno en Chiloé, mientras que señalan que este tipo de tifus se vincula a “una abundancia de ácaros trombiculid” (ácaros de la cosecha).

Fotografías: casos en el Hospital de Ancud, New England Journal of Medicine.

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