Salud paga $70 millones a familia de bebé de Ancud que murió en Hospital de Castro

Fotografía de contexto.

CASTRO (La Opinión de Chiloé) — Un sorpresivo término anticipado tuvo una millonaria demanda interpuesta en mayo del año pasado por una familia ancuditana en contra del Servicio de Salud Chiloé luego de acusar una eventual negligencia médica en el Hospital Augusto Riffart de Castro, y que tuvo como protagonista a un pequeño de un año de edad que falleció tras un incidente en la Unidad de Cuidados Especiales Pediátricos donde habría quedado solo luego que las profesionales a cargo abandonaran sus puestos.

Así, de acuerdo al documento de avenimiento al que accedió La Opinión de Chiloé, se procedió a pagar la suma total de 70 millones de pesos para dar por finalizada la batalla judicial por el dramático deceso del pequeño ancuditano Walther, y que según la familia se vinculaba a una evidente falta de servicio por parte del recinto asistencial castreño.

El pequeño nació el 14 de enero de 2015 en el Hospital de Ancud siendo diagnosticado al poco tiempo con el síndrome Pierre Robin que lo mantuvo hospitalizado en el Servicio de Neonatología del Hospital de Castro, con visitas puntuales al Hospital de Puerto Montt y al Hospital Luis Calvo Mackenna en Santiago. Dada la naturaleza de su enfermedad, mantenía una traqueotomía que requería monitoreo permanente y cuidados las 24 horas del día.

El cuidado constante estaba indicado porque el 1 de junio de 2015 había sufrido una decanulación accidental produciéndose un paro cardiorespiratorio, pero tras aplicar los procedimientos estándar, se recuperó hasta el punto de comportarse como cualquier pequeño de su edad antes de cumplir un año: gatear constantemente y aprender a caminar.

El día nefasto

El día 17 de enero de 2016, el menor se encontraba hospitalizado en la Unidad de Cuidados Especiales Pediátricos del recinto castreño en buenas condiciones generales, completamente activo y sin antecedentes que aludieran a algún problema (distintos a los justificables por el síndrome), existiendo como registro un control alrededor de las 15.00 horas sin novedad. Junto a él, había otro paciente internado, siendo ambos atendidos de manera exclusiva por una enfermera y una paramédico.

Sin embargo, tras ese último control, la enfermera se habría dirigido a otra dependencia del hospital alrededor de las 15.59 horas, dejando como vigilante a la paramédico, quien a su vez, se retiró de su puesto, quedando los dos niños totalmente solos. 16 minutos después, un enfermero de otra unidad pediátrica avisa a la paramédico que estaba sonando una alarma en la sala que se suponía, debía estar vigilando, encontrando al pequeño Walther inconsciente y en paro respiratorio por una presunta decanulación accidental.

Inmediatamente se activaron los protocolos de reanimación, concurriendo personal paramédico y de enfermería pediátrica, avisándole además al médico de turno que estaba en otra unidad y a la enfermera de turno que debía estar pero que se encontraba en otro lugar del hospital, arribando ésta a la sala a las 16.34 horas. Tras 15 minutos de trabajo, el menor volvió a respirar, pero quedó con daños psicomotores irreparables: estado vegetativo, lo que finalmente se tradujo en su fallecimiento el 31 de diciembre de 2016. Vale decir, prácticamente agonizó durante 1 año.

El mismo día en que las dos profesionales dejaron a los niños solos (con el consiguiente incidente de Walther), el Directorio del Hospital decidió iniciar un Sumario Administrativo sancionando a la enfermera y la paramédico, mientras que el 25 de mayo de 2017, los padres decidieron ingresar una demanda ordinaria de indemnización de perjuicios en contra del Servicio de Salud Chiloé – Hospital de Castro, pidiendo la suma de $300.000.000.- (trescientos millones de pesos) exponiendo lo que habría ocurrido.

El 11 de julio de 2017, la abogada que representa al recinto de salud procedió a replicar, y aunque no negó ni explicó en ninguna parte el aparente abandono que sufrió el niño por las dos profesionales reseñadas, aseveró que la literatura en general advierte que las traqueotomías son riesgosas, y más aún en pequeños, por lo que existía la posibilidad de que el pequeño sufriera una decanulación accidental.

Además, agrega que fue atendido en los primeros 30 segundos después que se constató el incidente, aunque no procedió a detallar mayores antecedentes de quién, cómo y cuándo fue tal constatación ni menos expuso qué implicancias sobre la recomendación médica de “monitoreo permanente y cuidados las 24 horas del día” tuvo la ausencia de las profesionales, aunque si negó que el abandono tuviera alguna relación causa-efecto en lo que le pasó al menor.

A fines de marzo de este año, se cerró todo el litigio con la confirmación del pago completo luego que se alcanzara un acuerdo.

¡Bienvenido! Puedes opinar y debatir respecto al contenido de esta noticia. En La Opinión de Chiloé valoramos todos los comentarios respetuosos y constructivos y nos guardamos el derecho a no contar con las opiniones agresivas y ofensivas. Sé parte de la conversación.

Comentarios