Definitivo: informe niega vínculo de vertimiento de salmones y marea roja

Véase también:
Estudio del Gobierno descartaría relación de vertimiento de salmones y marea roja.
Greenpeace y marea roja: “el salmón vertido actuó como un fertilizante”.

Finalmente durante esta mañana se expusieron a grandes rasgos los resultados de la investigación que analizó la existencia de alguna relación entre el vertimiento de salmones y el fenómeno de la marea roja que afectó a la Región de Los Lagos tras aplazarse en dos oportunidades la entrega “oficial” de resultados. El trabajo ratificó que el vertimiento de salmones no tuvo relación con el fenómeno de Marea Roja ocurrido en el sur de Chile, resultado que ya había adelantado la Doctora en Oceanografía de la Universidad de Concepción Laura Farías según consignó La Opinión de Chiloé recientemente.

La aludida, que formó parte del equipo investigador cuando dijo la semana pasada que “indudablemente, en los eventos de florecimientos (de algas nocivas) el vertimiento (de salmones) no tuvo responsabilidad o causa ecológica alguna“, algo que el informe entregado hoy ratificó aseverando “el vertimiento de salmones en la Región de Los Lagos fue un fenómeno puntual y no tuvo relación con la Marea Roja”.

Cerca de las 10.00 horas de esta mañana, en una conferencia de prensa el Ministro de Economía Luis Céspedes Cifuentes junto al Subsecretario de Pesca anunció que recibieron el informe final de la Comisión Científica por la Marea Roja agradeciendo su trabajo y señalando que “este fue un grupo de científicos del más alto nivel”. El informe puede ser leído íntegramente acá.

Conclusiones del informe

La Opinión de Chiloé pasa a transcribir textual las conclusiones del informe científico.

En relación a las floraciones algales nocivas:

1. Las especies con mayor impacto socio-productivo en las regiones del sur de Chile fueron Pseudochattonella verruculosa y Alexandrium catenella. La presencia y efectos de ambas especies ya habían sido registradas en años anteriores. Sin embargo, las floraciones del último verano cubrieron un área geográfica más extensa y tuvieron un mayor impacto.

2. Durante el verano-otoño 2016 se constató además la floración de varias otras especies de microalgas nocivas o tóxicas, especialmente en las regiones de Aysén y Los Lagos.

3. Entre las especies más significativas, por su eventual efecto en la salud humana, se encuentran: Pseudo-nitzschia cf. pseudodelicatissima y Pseudo-nitzschia cf. australis, Dinophysis acuminata, Dinophysis acuta y Protoceratium reticulatum. Sin embargo, existen antecendentes que indican la presencia de varias otras especies nocivas que pueden afectar, por ejemplo, la actividad productiva. Todo esto refuerza la noción de que las floraciones de algas nocivas son un fenómeno altamente complejo tanto en su origen como en su dinámica espacial y temporal.

4. El complejo de floraciones ocurridas en el verano – otoño 2016 parecen haberse originado desde fines de primavera e inicios del verano de 2015, en diferentes sectores de las regiones de Aysén y Los Lagos, alcanzando su máxima expresión en verano y otoño del 2016.

En relación al escenario climático – oceanográfico:

1. La zona costera de la región de Los Lagos estuvo sujeta a una serie de anomalías climáticas y oceanográficas durante el verano y otoño del 2016 que permiten explicar la proliferación de fitoplancton, incluyendo especies nocivas.

2. La costa oeste de la Isla de Chiloé presentó condiciones de surgencia durante el verano, aunque de menor intensidad que las típicamente observadas en Chile central, y con diferencias esperadas en términos del origen del agua aflorada (sub-antártico en el caso de Chiloé y ecuatorial en Chile central). La condición de viento favorable a la surgencia fue consistente con una disminución de la Temperatura Superficial del Mar, y con un posterior incremento en la concentración de pigmentos, indicativa de un aumento en la productividad primaria.

En relación al vertimiento de salmones:

1. Las condiciones de viento observadas en marzo-abril 2016 y el patrón de circulación esperado a partir de éstas, consistente además con los patrones de Temperatura Superficial del Mar y corrientes geostróficas derivadas de mediciones satelitales para el mismo periodo, sugieren que el transporte de agua y material en suspensión durante y con posterioridad al vertimiento de salmones ocurrió mayoritariamente de este a oeste (hacia mar afuera) y de sur a norte, y no hacia la isla de Chiloé.

2. Considerando la cantidad de biomasa vertida en marzo 2016, los cálculos estequiométricos y estimaciones de la tasa de degradación de amonio a las temperaturas observadas, las concentraciones de amonio detectadas en aguas oceánicas durante el crucero oceanográfico del Cabo de Hornos en mayo 2016 efectivamente podrían ser un resabio del vertimiento. Las condiciones de viento predominantes en el periodo de vertimiento, y la circulación superficial generada por estas condiciones, contribuyeron a que los productos de degradación de la materia orgánica vertida (principalmente amonio) se dispersaran mayoritariamente en forma paralela a la costa.

En relación a los resultados del crucero oceanográfico

1. La columna de agua en el punto de vertimiento de salmones presentó altas concentraciones de amonio, que fueron más altas bajo los 100 m de profundidad. Junto con esto se observó una leve acumulación de Carbono y Nitrógeno Orgánico Particulado (COP y NOP), con señales isotópicas en C y N que son consistentes con las esperadas a partir de las dietas de los salmones y de su posterior descomposición en el océano, y que por lo tanto apuntan a un origen en el material vertido en marzo 2016.

2. Las aguas costeras de la zona central de Chiloé, frente a las costas de Abtao (estación 9), permanecían con altas concentraciones de amonio y alta biomasa fitoplanctónica, indicando un incremento local en la productividad primaria. Dicha situación podría ser explicada por algún aporte continental no identificado de materia orgánica, o ingreso y descomposición de material proteico.

3. El seno del Reloncaví es claramente un lugar de acumulación de amonio e intensa remineralización, con altos niveles de clorofila-a, COP y NOP. La boca del Guafo, en el extremo sur de la isla de Chiloé, también presentó concentraciones relativamente altas de amonio y nitrito. 4. Al momento del muestreo realizado durante el crucero oceanográfico del Cabo de Hornos no se encontraron células de microalgas tóxicas en la zona, pero si se detectó la presencia de varios tipos de toxinas, que podrían estar asociadas a diferentes especies estaban presente en el medio.

Vertimiento

Según la resolución 12600/05/114 de la Dirección General de Territorio Marítimo (DIRECTEMAR) de la Armada de Chile al que accedió La Opinión de Chiloé el 24 de marzo pasado, se había autorizado el vertimiento de hasta 9 mil toneladas de mortandad de peces en alta mar, algo que se consideraba como la última alternativa dado que los esfuerzos estaban focalizados en trasladar los peces hacia plantas procesadoras de aceite y harina de pescado.

El lugar elegido finalmente fue una fosa submarina de más de tres mil metros de profundidad a 138,9 kilómetros mar adentro al noreste de Faro Punta Corona en Ancud (75 millas marinas). Si bien es cierto se estimaba que podrían ser 9 millones los kilos vertidos en el mar del total de los 38,5 millones de kg de biomasa muerta en los 37 centros de cultivo afectados en las Agrupaciones de Concesiones (ACS) 1, 2, 3A, 6, 7, y 10B, el informe de fiscalización del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) detalló que fueron 4.655,036 toneladas (ver informe acá).

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