CASTRO (La Opinión de Chiloé) — Una rápida tramitación tuvo una causa penal abierta el pasado viernes en la ciudad de Castro en contra de un sujeto que, según el Ministerio Público, sería un contumaz traficante de drogas reincidente, y que, de manera sorpresiva, estaba gozando de un beneficio luego de haber sido condenado hace menos de un mes por estar comercializando sustancias prohibidas a consumidores habituales, siendo detenido en ambas ocasiones en el marco de una serie de operativos de fiscalización y búsqueda de focos delictuales que han llevado adelante funcionarios policiales de la capital provincial.
De acuerdo a antecedentes judiciales que tuvo a la vista La Opinión de Chiloé que se estarían tramitando en causas RIT O-1053-2026 RUC 2610016804-8 y RIT O-144-2026 RUC 2610001844-5 seguidas ante el Juzgado de Garantía de Castro, los últimos hechos habrían ocurrido durante la tarde del jueves cuando personal de la Segunda Comisaría de Carabineros de esa ciudad procedió a fiscalizar a un sujeto en actitud sospechosa en la vía pública, y de quien se tenía antecedentes previos por tráfico de sustancias prohibidas frente al Terminal Municipal de Buses.
Lo que se sabe hasta ahora es que la diligencia se concretó alrededor de las 15.00 horas del jueves, cuando personal policial decidió solicitarle al encartado su cédula de identidad, derivando todo en un control de identidad de tipo indiciario, esto es, un procedimiento policial a realizar cuando hay indicios de que una persona o grupo de personas ha cometido o intentado cometer o se dispone a cometer un delito, falta o crimen, algo que en este caso concreto se habría dado.
Fueron funcionarios de la Segunda Comisaría de Carabineros de Castro los que concretaron la actividad como se viene diciendo, presumiblemente por la existencia de tal indicio, registrando así las pertenencias del imputado descubriéndose que habría estado portando (otra vez) estupefacientes de carácter prohibido no destinados al consumo personal y próximo en el tiempo, sino más bien, para vender a terceros.
Así las cosas, se le procedió a incautar un banano que contenía un conjunto de dosis destinadas a terceros, además de un teléfono celular y $46.000.- de dinero en efectivo que estaría vinculado a la comercialización de drogas, quedando en calidad de detenido por lo que fue trasladado hasta el cuartel policial previa constatación de lesiones en el Hospital local.
A la espera de concretar su paso por la justicia, se confirmó que el aludido estaba gozando del beneficio de remisión condicional de la pena por el período de un año, luego que el 3 de marzo de 2026 fuera sentenciado por tráfico ilícito de drogas en pequeñas cantidades, ilícito previsto y sancionado en el artículo 4°, en relación con el artículo 1°, de la Ley 20.000, en estado de desarrollo de consumado, tras ser sorprendido con sustancias ilícitas frente al Terminal de Buses Municipal de Castro el pasado 12 de enero de 2026.
En efecto, hace un par de semanas la juez de turno Alejandra Varas Cuevas le impuso una pena de 61 días de presidio menor en su grado mínimo y a la accesoria legal de suspensión de cargo u oficio público durante el tiempo que dure la condena, más el pago de una multa de 1/3 de UTM (alrededor de $23.000.-), recibiendo en la misma sentencia el beneficio antes mencionado además de darse pagada la multa por el tiempo que estuvo esperando para ser formalizado cuando fue detenido.
Precisando, la pena corporal fue reemplazada por remisión condicional, debiendo el sentenciado quedar sujeto al control y observancia del Centro de Reinserción Social de Gendarmería de Chile de Castro por el plazo de un año, debiendo cumplir los restantes requisitos del artículo 5° de la ley n.°18.216. Se advirtió que si esta pena sustitutiva fuere revocada, deberá cumplir de manera íntegra y efectiva la pena privativa de libertad impuesta o, en su caso, se la remplazará por una pena sustitutiva de mayor intensidad o se dispondrá la intensificación de las condiciones impuestas.
A casi un mes de aquel fallo, y tras ser aprehendido nuevamente, la mañana de este viernes el delincuente identificado como J.M.V.D. (65 años) pasó a control de la detención ante el Juzgado de Garantía de Castro, instancia donde la juez de turno Jesica Yáñez Sanhueza declaró legal el procedimiento atendida la flagrancia evidente, dándose paso a la formalización respectiva donde se detalló su reciente sentencia por delito similar.
Luego, el fiscal Javier Calisto Garai formuló, previo acuerdo con la defensa, acusación verbal en procedimiento simplificado, ofreciéndole una pena «menor» si asumía su responsabilidad en los hechos del requerimiento, algo que él aceptó por lo que se dio paso a la lectura de sentencia respectiva, siendo condenado nuevamente como autor en grado de consumado de un delito de tráfico de drogas en pequeñas cantidades, previsto y sancionado en el artículo 4° de la Ley 20.000, en relación al artículo 1 del mismo cuerpo legal.
Así las cosas, en esta oportunidad la juez le impuso una pena de 300 días de presidio menor en su grado mínimo; una multa de 1/3 de UTM (alrededor de $23.000.-); accesoria legal de suspensión para cargo u oficio público por el tiempo que dure la condena, y el comiso para los fines pertinentes de las especies incautadas.
En este caso, y ante la imposibilidad de reemplazar la pena corporal por algún beneficio (al estar vigente otra sentencia), se ordenó que fuera ingresado a cumplimiento efectivo al Centro de Detención Preventiva de Castro, sin perjuicio de derivar los antecedentes de reincidencia a la causa previa para las determinaciones que vaya a seguir la Fiscalía, esto es, pedir que se revierta la remisión condicional, aunque al cierre de esta nota, el persecutor penal no ha solicitado audiencia.
En cuanto a la nueva pena de multa, ésta se dio por cumplida tras las horas que estuvo detenido esperando la formalización. Adicionalmente, de conformidad a lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley n.º19.970, se ordenó la determinación de la huella genética del sentenciado, previa toma de muestras respectivas a coordinar por el Centro de Detención Preventiva de Castro y el Servicio Médico Legal de esta ciudad para su posterior remisión al Registro Civil e inclusión al Registro Nacional de Condenados.


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