PUERTO MONTT (La Opinión de Chiloé) — En manos del Ministerio Público de Puerto Montt se encuentra actualmente una indagatoria desformalizada abierta durante este viernes, y que busca determinar las circunstancias detrás de un acto eventualmente de carácter criminal registrado ese día en la capital provincial y que mantiene en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional a una vecina de Ancud, quien resultó con lesiones severas que podrían dejarla parapléjica.
De acuerdo a información preliminar recopilada por La Opinión de Chiloé, los hechos habrían ocurrido alrededor de las 18.00 horas del viernes a la altura del kilómetro 1.041 de la Ruta 5 Sur, en el sector La Goleta 2 de Puerto Montt, cerca de una pasarela que no estaría aún habilitada, cuando la víctima se trasladaba en compañía de su esposo hacia Puerto Varas, instantes que de improviso, un trozo de metal atravesó el parabrisas del vehículo donde viajaban, impactando directamente a la mujer quien perdió la consciencia de inmediato.
Luego de este incidente, el cónyuge —quien era el que manejaba— se percata que su esposa se desploma en el asiento por lo que se estaciona y comienza a llamar frenéticamente a los equipos de emergencia, sin recibir una respuesta satisfactoria porque, aparentemente, no habría disponibilidad de auxilio inmediato.
Sin perjuicio de lo anterior, y en el intertanto, otras personas que circulaban por la vía se detuvieron para intentar prestar ayuda y llamar también al 133 y/o al 131 para dar cuenta de este accidente. Así las cosas, y ante la demora, el esposo decidió tomar su vehículo y trasladar él mismo a la mujer al principal recinto hospitalario del Servicio de Salud del Reloncaví, siendo ingresada al Servicio de Urgencia con lesiones de carácter crítico, con riesgo vital.
Tras exámenes imagenológicos de emergencia, se le detectaron lesiones cervicales severas, daño en la faringe, esófago y compromiso de estructuras vasculares cervicales, por lo que fue ingresada de inmediato a pabellón. El compromiso preliminar era que habría sufrido un daño neurológico irreparable producto de un trauma con objeto contundente.
De acuerdo al relato del esposo de Patricia Barrientos Cisterna, Manuel Alvear Gil, todo ocurrió muy rápido cuando un trozo de metal de casi 40 centímetros cayó sobre la ventana, sin tener la posibilidad de poder reaccionar a tiempo para evadirlo. «Casi la degolló», dijo angustiado, «tuve que llevarla en la camioneta hasta el hospital (…), llamé a Carabineros y me dijeron que estaban colapsados, que esperara en línea, entonces no pude hacer nada, entonces ¿qué hice? pesqué la camioneta y me fui y encontré a la ambulancia y se pasó un paramédico a la camioneta y nos vinimos a 170 [kilómetros por hora]».
Relató que rumbo al centro asistencial, ella despertó y le pedía ayuda, y él intentaba calmarla diciéndole que ya iban al hospital. Tras ingresar, y como se viene diciendo, recibió una primera intervención quirúrgica para estabilizarla y reparar el daño que generó la barra metálica, sin embargo, según indicó su hija Antonella, están a la espera de una segunda cirugía que buscará fijar su columna, y que es de alto riesgo.
“Yo iba sentado en el asiento y de repente sentí una explosión», expresó la fuente sobre lo que vivió al momento del incidente, detallando respecto del trozo de metal que: «lo vimos en el hospital cuando nos bajamos del vehículo (…). Carabineros me dijo [al ver un hoyo en el parabrisas] ¿qué le pegó ahí? [y les respondí] una piedra pienso yo, porque no sé qué otra cosa y tiene que estar acá”.
Acotó que «entonces abrimos la puerta de atrás y el fierro estaba abajo, atrás del asiento de mi señora. La golpeó y se fue para atrás», dejando entrever que podría haber sido lanzado por un tercero posiblemente desde la pasarela en comento, exigiendo que se investigue y se encuentre a quien sería el responsable de los hechos.
Alvear Gil indicó que «mi esposa no va a poder hacer lo que hacía, no va a poder hacer nunca nada más, ni siquiera va a poder volver a hablar», asegurando que el equipo médico les ha explicado como familia que el futuro podría no ser optimista: «el mejor pronóstico es que me la voy a poder traer en silla de ruedas, en estos momentos está muerta del cuello para abajo», dijo.
«Me han dicho que no va a volver a caminar (…). Me la condenaron a muerte ahora», aseguró. “Yo pido justicia, pido que se encuentre al responsable y que esto no vuelva a sucederle a otras personas”, afirmó.
La fiscal (s) de Puerto Montt, Ignacia Díaz, se refirió a este tema indicando que como institución han «encomendado numerosas diligencias para efectos de esclarecer los hechos y determinar eventuales responsabilidades de terceras personas en estos hechos», no descartándose alguna hipótesis hasta el momento.
A este respecto, las diligencias operativas y periciales quedaron en manos de funcionarios de la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV) de la Prefectura de Carabineros de Llanquihue, el que ha realizado diversos empadronamientos para identificar a potenciales testigos además del levantamiento de registros de cámaras de seguridad en la zona.




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